miércoles, 26 de mayo de 2010

Lo Que No Quiero

Lo que no quiero
Por: Bianca Lizbeth Pérez Morales
Abril 2010

No quiero que pienses en mí constantemente, ni que cada segundo me anheles, no deseo convertirme en tu sombra, ni que en cada esquina me encuentres.

No quiero ser un impulso que palpite en tu mente.
No busco que al llamar a alguien pronuncies mi nombre, no tengo planeado ser por quien respires, ni ese alguien al que le perteneces.

Me conformo tan solo con que pienses en mí antes de dormir, con que recuerdes que estas en mi corazón siempre, con que sepas que cuentas conmigo incondicionalmente.

No deseo privarte de lo que hasta ahora pudieras haber hecho frecuentemente, no deseo cambiar tu sentir, ni que sea yo quien a tu corazón haga latir.

Solo deseo ser quien te haga feliz, ganar una sonrisa por cada día que pase junto a ti.

Y que sepas que eres quien, a mí; ¡Me hace feliz!

viernes, 21 de mayo de 2010

!No!... Más

Por: Bianca Lizbeth Pérez Morales
Abril 2010

No más esperar la llamada que no llegara, no más esperar explicaciones que al final no me convencerán, no más sollozos, no más reclamos, no más heridas abiertas de las cuales podamos vengarnos.

Quiero una vida nueva, marcar un camino distinto, quiero conocer la comprensión y que me digan por vez primera; Sí amor; “reconozco mi error”, saber que se siente no ser culpable de todo y que halla ocasiones en que te den la razón.

Disfrutar de cada momento juntos y no emplearlo en causar dolor, gozar con los pequeños detalles y que se roben mi corazón, saber que me necesitan y que de él necesito yo.

Ser aquella amiga, la que más te conocía, vivir sin engaños, sin omisiones, sin confusión.

domingo, 16 de mayo de 2010

Migajas de Vida

Por: Bianca Lizbeth Pérez Morales
Enero 2010


Joven indeciso, que vagas por la vida con toda tú fe, ya perdida, con todos tus valores pisoteados por errores que poco a poco, sabes te cobrara el destino.
No puedes entender porque tu reflejo es tan diferente, porque caminas por el mundo manteniendo una sonrisa, animando corazones quejumbrosos y al mismo tiempo haciendo tanto daño. Tratando tan solo de existir y no de vivir.

Acaso crees, que: ¿lo que llevas, es vida? Tus lágrimas ya tan solo me dan risa. Tu falsa hermosura es tan falsa como la bondad que dicen refleja tu alma. Tu amor al prójimo, no es mayor al amor por ti mismo, ni mayor a tu egoísmo.

¿Por qué haces lo que no anhelas? ¿Por qué te pisoteas a ti mismo? ¿Dónde quedaron tus sueños? ¿Por qué murió en ti el optimismo?

Dime: ¿Qué te ha faltado? Gracias a Dios, estas sano, tienes madre y hermanos, conoces de la vida mucho más que cualquiera a tus años, la ignorancia nunca te ha alcanzado y tus capacidades se te han premiado.

Educación, familia, amigos, amor y religión.
Factores que te rodean día a día y que llenan de temores tus decisiones.
Sé que no buscas lastimar, que el perdón siempre ha sido tu pilar y que el rencor jamás conocerás.

Pero aprende a vivir teniendo alegrías las cuales compartir, buscando un cimiento por el cual luchar y una base muy fuerte que nunca dejes aplastar por alguien más.
Confía en ti mismo, pon en marcha un plan, recupera la fe y nunca dejes de creer, no existe en esta vida algo que te pueda vencer. Tan solo Dios tiene el poder.

lunes, 10 de mayo de 2010

Amanecer en El Ocaso

Amanecer en el ocaso
Por: Bianca Lizbeth Pérez Morales
Diciembre 2009

El ocaso, el ocaso es quien hoy remplaza aquél amanecer tan esplendoroso. Un amanecer luminoso que hoy tan solo nubloso se ha vuelto. ¿Qué ha pasado con él? ¿Dónde quedo aquél amanecer?
Aquél… que con su primer resplandor, lograba hacer correr a aquellos días pesados.

Cuando aquél viajero cansado de recorrer un arduo camino, mostraba sus primeros signos de cansancio y debilidad, aquel amanecer, podía regresarle la vida y aquella fe perdida.
Una sola vida; el amanecer y aquel viajero.

Tener que despedirse era todo un reto, pero siempre con la promesa de amanecer de nuevo.
Pobre de aquel viajero que tan jovialmente se había acostumbrado, sabiendo que en su viaje siempre estaría acompañado, pensando que el anochecer nunca viajaría con él.
¿Amanecer?... ¿Donde estas? ¿Qué te ha pasado?
Acaso… de viajar a su lado ¿te haz cansado? ¿Por qué el abandono? ¿Por qué tan callado?
Cuantas anécdotas, juntos pasaron y así mismo se contaron.
Cuantas veces, riendo, recordaron todos aquellos hermosos momentos, que hoy parecen haberse olvidado.
En el ocaso. Tan solo en el Ocaso.

Viajero. ¡Déjalo vivir en el ocaso!

Sé que puedes seguir con tu viaje, aunque ahora sea la noche quien te acompañe. Esperando tan solo que aquel ocaso vuelva a amanecer nuevamente a tu lado.